Domingos de pensar.
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15:44h. Escribo mucho en mi cuaderno (mi diario), tanto escribo que he olvidado cómo hacer las demás cosas. ¿Os podéis creer que me aburro haciendo collages? Jamás pensé que me pasaría esto, pero es que siento que ya hice todo lo que tenía que hacer, que debo dedicarme a otras cosas ––la fotografía, la pintura––. Me pregunto cómo hacer para que mis sueños sean trasladados a la realidad. En ellos no paro de hacer fotos, como si fuera lo único que pudiera hacer, en ellos me dedico a pintar murales, como si alguna vez hubiera pintado uno. El caso es que en mis sueños soy una artista de renombre a la que le dan becas para crear en Moscú. Así fue mi sueño de anoche, me iba a Moscú a hacer fotos. ¿No es algo maravilloso? Quiero ponerme seria este septiembre y empezar a hacer proyectos que tengo pendientes desde hace años. Pero no sé si tienen cabida ya, algunos ya no tienen sentido y otros no sé si son posibles.
Me pongo la música de Stars of the Lid. Música lánguida para tardes de languidismo total. He escuchado tanta música a lo largo de mi vida que ya no sé qué escuchar. Puedo decir que también estoy cansada de hacerlo. Me siento cansada de todas las cosas, como si estuviera cargando pesos que no sé cómo acaparar. Me digo que es mi medicación, que es el calor, que agosto nunca me ha tratado bien y que ya vendrán tiempos mejores. Pero no puedo quedarme parada, no puedo quedarme quieta. De algún modo este cansancio es solo un síntoma de que mi cuerpo no puede con las cosas externas que le achacan. Desearía estibar, dormir todo el verano y despertar para el otoño, pero no, eso no puede ser.
Bebo un trago de agua fresca y pienso en leer esta tarde la mística de Evelyn Underhill, al menos lo que mi mente sea capaz de retener. Leí un poco ayer y otro poco esta mañana. Voy lenta, pero segura. Se me está haciendo todo un mundo este verano. Este calor aprieta tan fuerte que me noto desvaída y sin ganas de nada. Solo tengo ganas de escribir, pero eso está bien también.
Me da una pena enorme lo que está pasando con nuestros montes. Arden. Se queman. Media España está en llamas y todos nos sentimos impotentes ante la desgracia. No podemos mirar hacia otro lado, nuestra diversidad es de un gran valor y se está yendo al traste. Pero en fin… Quiero pensar en cosas buenas. Me pongo la música de Ari Frankel, su disco de variaciones sobre Beckett es fantástico. Realmente pienso que yo debía haber estudiado música y no otra cosa. En el instituto era la asignatura que mejor se me daba. Y aquí estoy, lamentándome de mis errores y desavenencias. Pero nada, mejor no lamentarse y seguir hacia adelante. Me gustaría ser más terca, más cabezona con las cosas. No desmotivarme a la mínima de cambio (este es mi talón de Aquiles). Tengo un problema y es que las cosas me interesan solo por un periodo de tiempo. Necesitaría que se extendieran más en él.
Me gustaría darle salida a este cansancio. Son ya muchas semanas arrastrándolo. Quiero hacerme un análisis de sangre para octubre, que hará 6 meses desde que me hice uno. Ver que todo esté en orden. Me tomo un café con hielo para ver si me espabilo, espero poder dormir bien esta noche, pero es que necesitaba tomármelo. Pienso en estos diarios-cartas que me he montado aquí y no terminan de gustarme del todo, pero me gusta dejar mi paso en un lugar de la red, me gusta escribir. Me pregunto si no será mejor un blog y pienso también en lo que ha dicho antes didi : no termino de entender esta red en la que es “fácil” tener un número alto de lecturas (y con alto me refiero a 30 por ejemplo, que ya me parece bastante), pero casi imposible que eso se traduzca en me gustas, comentarios, notas o seguidores. ¿realmente no nos gusta nada de lo que leemos ni tenemos interés en ello, o nos puede el ego o la pereza? Cómo es posible que estén suscritas 250 personas, solo 50 lo lean y solo 4 le den a me gusta y una tan solo comente. No sé, me parece tristísimo esto. Porque lo interesante de una red social es el intercambio de información, al menos para mí.
No tiene ningún valor esta carta que os envío hoy y lo siento mucho, pero es que no sé sobre qué escribir. Hoy me siento dejada de lado. Me gustaría escribir largos artículos sobre las cosas que me interesan, pero cuando lo pienso siempre pienso que otros lo hacen mejor que yo, que yo no tengo ninguna formación, solo este autodidactismo que me lleva por los caminos de la amargura a veces. Debería ponerme seria y sacarme la prueba de la uni y el año que viene meterme en la UNED o hacer alguna carrera por internet. Porque ir a la universidad lo veo muy difícil; ya me cuesta hacer vida normal como para meterme en una carrera a saco. He pensado en Humanidades o Estudios Ingleses, realmente me atraen. O hacer algún curso de Edición Editorial. En fin, antes tocará prepararse el examen de la universidad y luego ya veremos.



Esa desagradable sensación de que lo que haces no llega. Yo creo que en parte es porque nos faltan «usos sociales» en este lugar (Internet) y el no vernos las caras hace que nos cueste más construirlos porque nos cuesta más empatizar, pero sí que llegas a gente. Igual nos pasa también que esperamos una inmediatez que, aunque es tecnológicamente posible, igual no es antropológicamente esperable: tal vez las semillas que plantas en los demás a través de la belleza tarden tiempo en germinar —mientras que el odio, por desgracia, da sus frutos bien rápido 😥—. En fin, ¡gracias por seguir haciendo lo que haces y un abrazo!
Con cada carta tuya que leo siempre siento que hablas de mí y en esta aún más.