La vulnerabilidad
Aprendiendo a quererme y a querernos.
Estaba yo pensando en lo mucho que cambiaría el mundo si mostráramos nuestra vulnerabilidad en él. ¿Por qué nos da miedo sentirnos vulnerables y vernos expuestos? No pienso en la vulnerabilidad como algo que tengamos que atajar, sino como algo que nos hace puramente humanos. La vulnerabilidad no es sensiblería, es sensibilidad hacia lo que nos rodea y lo que nos atañe en su más extenso sino. Parece que lo sensible y sensitivo no tiene cabida en este mundo, pero, ¿acaso le hemos dado la oportunidad? ¿Por qué he de no mostrar las cosas que siento, que vivo desde lo más hondo de mi ser? Creo que tenemos una capacidad inmortal: la de evolucionar. Y creo que la vulnerabilidad es clave en ella. Pues pienso que una vez que se aprende a estar uno mismo con su vulnerabilidad se aprenden también otras cosas: y es a amarnos sobre todo.
Amar requiere paciencia, cuidado. Quisiera yo mostrar que soy capaz de amar, porque siento que no me amo lo suficiente a mí misma. Una cosa curiosa de las expresiones de afecto es que solo las mostramos con aquellos con los que tenemos confianza. Si a alguien que no conocemos mostramos nuestra amabilidad, a veces pareciese que nos entremetemos, que suponemos nuestro ser en el suyo, pero no creo que sea así. Cuando han sido amables conmigo personas que no conozco no me he sentido molesta, sino al contrario. Me he sentido agradecida.
He tenido una vida difícil y he tenido que aprender a convivir mucho conmigo misma. Considero que no me he dado mucho amor, pero es que no he sabido apreciarlo (antes, al menos). El amor nos vuelve útiles hacia el corazón humano. Nos hace amables y sensibles. Nos hace sentirnos dispuestos a ayudar al otro pero, ¿somos capaces de ver cuando tenemos que ayudarnos a nosotros mismos? Me estoy desnudando aquí y ahora, soy vulnerable y me siento vulnerable, pero siento que eso no me hace débil del todo, sino que nos hace más fuertes. El amor infunda una gran parsimonia a la hora de mantenernos alegres y vivaces, y es el amor lo que transmuta los miedos a exponerse sobre todas las cosas.
Estoy pidiendo un abrazo, una caricia. Me estoy pidiendo palabras que me demuestren a mí misma que puedo mostrarme tal como soy: soy una persona sensible que sufre por muchas cosas. Y me da rabia no poder mostrarme en un mundo donde siento que esto se supone que me hace débil. No, no soy débil: he batallado muchas guerras. Y no las he perdido ni las he ganado, sino que he convivido con ellas. Con ello quiero decir que cuando algo no está en paz todos sufrimos. Que nuestro alrededor se resiente. Pero tenemos que sabernos fuertes. Que en la vida, como en el amor: los corazones se agrandan y evolucionan. Que transmutar no era otra cosa sino abrazarse a uno mismo, sentir cosas y emociones positivas.
Quererse a uno mismo no es fácil: el ser humano tiene multitud de defectos y se maltrata mucho. Somos seres complejos. Con sombras y diferentes caras. Escucho a Jean Sibelius, El cisne de Tuonela, y su languidez me llama a querer llorar. ¿Por qué no queremos que nos oigan llorar? A veces llorar es lo único que podemos hacer. Llorar es el consuelo de la humanidad, de la vida. Llorar es, realmente, una necesidad. Quisiera dotar a mis lágrimas de una sensación de ligereza al ser sacadas de mis ojos. El pecho, duele menos cuando salen. Pero a la vez es tan fuerte el sentimiento de desesperanza en ese mismo momento que se llora…
Necesitamos un cambio: ser amables con nuestros sentimientos y emociones. Abrazar la vulnerabilidad era mostrar la forma más sensible que tenemos de ser con nosotros mismos. Hay que mostrar los afectos, ser consecuentes con ellos. Y no hay que pedirnos perdón a nosotros mismos si lloramos: somos realmente los seres más (in)conscientes del planeta y no nos damos ni cuenta. Sabernos sensibles es una obligación, y es la de saber que el humano lleva consigo el don de la transmutación, de querer y amar.


Adoro este texto. Me toca de una manera muy clara, transparente... Directa. Gracias por escribirlo. Eres una artista en toda la extensión de la palabra.